Viajeros internacionales llegan a México en una terminal aérea mientras el turismo con pernocta disminuyeEl flujo total de viajeros internacionales aumentó en agosto, aunque disminuyeron los turistas que pasaron al menos una noche en México.

México recibió 7 millones 985 mil 700 viajeros internacionales durante agosto de 2026, 1.3% más que en el mismo mes de 2025, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el 14 de octubre. El dato corresponde a las entradas registradas al país e incluye tanto a turistas que permanecieron al menos una noche como a excursionistas que no pernoctaron. En contraste, los turistas internacionales sumaron 3 millones 768 mil 784 personas, una disminución anual de 0.5%, aunque el gasto de este grupo aumentó 8.1%, hasta 2 mil 160.8 millones de dólares.

El resultado del turismo internacional en México en agosto de 2026 muestra una recuperación desigual: el volumen total de entradas avanzó, pero no lo hizo el segmento que normalmente genera una demanda más amplia de hospedaje, transporte, alimentos, experiencias y otros servicios turísticos. La cifra de viajeros, por sí sola, no permite concluir que todos los destinos o empresas del sector estén recibiendo más clientes.

En breve

  • Las entradas de viajeros internacionales crecieron 1.3%, a 7.98 millones.
  • Los turistas que pernoctaron bajaron 0.5%, mientras los excursionistas aumentaron 3%.
  • El gasto de los turistas subió 8.1%, hasta 2 mil 160.8 millones de dólares.

El aumento del flujo provino de visitantes sin una estancia prolongada

De acuerdo con el boletín de la Encuesta de Viajeros Internacionales del INEGI, los excursionistas representaron 4 millones 216 mil 916 entradas, equivalentes a 52.8% del total. Este grupo no pasó la noche en México y registró un crecimiento anual de 3%.

La diferencia entre ambos segmentos es relevante para interpretar los datos. Un excursionista puede cruzar una frontera para realizar compras, visitar una ciudad cercana, abordar un crucero o permanecer unas horas en el país. Su entrada incrementa el conteo de viajeros y puede beneficiar a comercios, restaurantes, transporte local y operadores de actividades, pero no necesariamente se traduce en una reservación hotelera o en una estancia de varios días.

Dentro de los turistas que sí pernoctaron, el comportamiento también fue distinto según el tipo de viaje. Los turistas fronterizos sumaron 2 millones 40 mil 402 entradas, 5.4% más que un año antes. En cambio, los turistas no fronterizos, que se internan más allá de la franja limítrofe, disminuyeron 6.6%, a 1 millón 728 mil 382 personas, según los datos difundidos por el INEGI y revisados por La Jornada.

Este último componente es especialmente importante para los destinos de playa, ciudades patrimoniales, centros de negocios y corredores turísticos que dependen de visitantes que llegan por avión o recorren distintas regiones del país. En agosto, las entradas de turistas no fronterizos por vía aérea retrocedieron 6.5%, hasta 1 millón 396 mil 364 personas. Las llegadas terrestres de este mismo segmento cayeron 6.9%, a 332 mil 18.

Más gasto por visitante, pese a la baja en pernoctas

El comportamiento del gasto fue favorable. Los viajeros internacionales dejaron en México 2 mil 409.2 millones de dólares durante agosto, 7% más que un año antes. De ese monto, 2 mil 160.8 millones correspondieron a turistas internacionales y 248.4 millones a excursionistas. Mientras el gasto de los primeros aumentó 8.1%, el de los excursionistas disminuyó 2.1%.

El gasto promedio de todos los viajeros internacionales fue de 301.7 dólares, un incremento anual de 5.6%. Entre los turistas, el promedio llegó a 573.3 dólares. El contraste es mayor en los turistas no fronterizos, cuyo gasto medio fue de aproximadamente mil 100 dólares, de acuerdo con los resultados reportados por el INEGI y retomados por El Economista.

La combinación de menos turistas y más gasto sugiere que el ingreso de divisas estuvo respaldado por un mayor desembolso promedio, no por un crecimiento uniforme del número de personas que se hospedaron. Esta lectura debe tomarse como una señal de composición del mercado y no como una explicación única: el gasto puede estar influido por el tipo de visitante, la duración del viaje, los precios, el destino elegido y la mezcla entre viajeros fronterizos y no fronterizos.

Qué significa para empresas y destinos

Para los hoteles y negocios orientados al turismo de larga distancia, la caída de los turistas no fronterizos representa un reto mayor que el aumento general de viajeros. Menos llegadas aéreas pueden presionar la ocupación, las tarifas y la contratación de servicios asociados, incluso si el gasto promedio de quienes sí llegan es más alto.

En cambio, los comercios y prestadores de servicios de las ciudades fronterizas pueden estar capturando una parte mayor del movimiento internacional. El crecimiento de 5.4% en los turistas fronterizos apunta a una oportunidad para restaurantes, tiendas, transporte, entretenimiento y servicios de corta estancia, aunque el gasto promedio de este segmento suele ser menor que el de los turistas que recorren el interior del país.

También destaca el desempeño de los excursionistas marítimos. Según los datos difundidos sobre la EVI, este flujo aumentó 12.3% anual, hasta 785 mil 558 entradas. Para los destinos portuarios y las empresas que trabajan con cruceros, el crecimiento puede favorecer excursiones, consumo en tierra, transporte y visitas a atractivos. Sin embargo, el impacto económico no es equivalente al de un visitante que permanece varios días, por lo que conviene medir por separado ambos mercados.

Desde la perspectiva de las pequeñas y medianas empresas, el dato refuerza la necesidad de diferenciar la oferta. Un negocio ubicado en una zona fronteriza puede beneficiarse de productos de consumo rápido y promociones para visitantes de un día; una empresa de experiencias en un destino de playa necesita captar estancias más largas y depender menos del tráfico ocasional; y los operadores vinculados con aeropuertos deben observar la evolución de rutas, mercados emisores y temporadas.

Estados Unidos mantiene el mayor peso entre los turistas no fronterizos

Estados Unidos continuó como el principal mercado emisor de turistas no fronterizos, con 67.1% de las entradas. América del Sur y las islas del Caribe representaron 13.8%, mientras Canadá aportó 6.8%. En cuanto a los motivos de viaje, las vacaciones, el recreo y el ocio concentraron 64.3% de las entradas de turistas no fronterizos; las visitas a familiares o amistades representaron 27.4% y los viajes profesionales o de negocios, 5.2%.

La concentración en pocos mercados también implica un riesgo para las empresas mexicanas. Si se debilitan las conexiones aéreas, cambian las preferencias de los viajeros o se encarece el transporte desde Estados Unidos y Canadá, el impacto puede sentirse rápidamente en hoteles, agencias, restaurantes y operadores de actividades. Ampliar mercados y fortalecer segmentos como negocios, bienestar, cultura y visitas familiares puede ayudar a reducir esa dependencia.

El dato de agosto, por tanto, no debe leerse únicamente como un nuevo aumento en las entradas internacionales. México recibió más viajeros, pero una proporción importante correspondió a personas que no pernoctaron. El avance del gasto es positivo para la captación de divisas, aunque la baja en turistas no fronterizos plantea preguntas sobre la demanda de hospedaje y sobre la capacidad de los destinos para convertir cruces y visitas breves en estancias de mayor duración.

Fuentes consultadas

Por Editor

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