La Secretaría de Hacienda y Crédito Público entregó el 8 de septiembre de 2026 a la Cámara de Diputados el Paquete Económico 2027, integrado por los Criterios Generales de Política Económica, la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación, el Proyecto de Presupuesto de Egresos y la Miscelánea Fiscal. La propuesta, presentada por el gobierno de Claudia Sheinbaum, plantea un crecimiento del PIB de entre 1.5% y 2.5% para 2027 y coloca el aumento de la recaudación, el combate a la evasión y el llamado huachicol fiscal entre sus principales instrumentos para sostener las finanzas públicas.
El documento aún no es el presupuesto definitivo: deberá ser analizado, modificado y votado por el Congreso. Sin embargo, sus cifras ya permiten identificar la tensión central de la política económica para el próximo año: Hacienda busca reducir el déficit y mantener prioridades sociales y de infraestructura, pero lo hace en un escenario de crecimiento moderado, menores ingresos petroleros y un gasto público con componentes difíciles de ajustar.
En breve
- Hacienda calcula ingresos tributarios por alrededor de 6.2 billones de pesos, 5.9% más que el cierre estimado de 2026.
- El marco macroeconómico contempla crecimiento de 1.5% a 2.5%, inflación cercana a 3%, tipo de cambio de 18 pesos por dólar y petróleo mexicano en 61.8 dólares por barril.
- El desafío para empresas, estados y hogares será distinguir entre cambios legales concretos y una estrategia de fiscalización que dependerá de su ejecución durante 2027.
El supuesto clave: recaudar más con una economía que crecería poco
La iniciativa no parte de una reforma fiscal amplia ni propone, por ahora, nuevos impuestos generales. Su apuesta es elevar los ingresos mediante una mayor fiscalización, el cierre de espacios de evasión y el fortalecimiento de los controles sobre operaciones vinculadas con combustibles. Hacienda también plantea ajustes a la Ley del Impuesto sobre la Renta para limitar prácticas como el uso de empresas factureras para acreditar deducciones.
De acuerdo con la información publicada por Hacienda y la cobertura de El País México, los ingresos tributarios alcanzarían cerca de 6.2 billones de pesos, con un crecimiento previsto de 7.2% en el ISR y de 10.5% en el IEPS. La proporción de ingresos tributarios llegaría a 15.9% del PIB, un nivel que Hacienda presenta como histórico.
La comparación importante no es sólo cuánto se pretende recaudar, sino de dónde provendrá el aumento. Si la mayor parte depende de fiscalizar mejor a contribuyentes existentes y formalizar actividades, el resultado puede ser más estable que una recaudación apoyada en una sola fuente petrolera. Pero si las metas descansan en una economía que no alcanza el rango alto de crecimiento, la presión podría concentrarse en empresas formales con capacidad limitada para absorber auditorías, cambios operativos o mayores costos de cumplimiento.
Un marco macroeconómico prudente, pero exigente
El escenario de Hacienda prevé una expansión económica de 1.5% a 2.5% en 2027, después de un crecimiento estimado de entre 1% y 2% para 2026. También considera inflación de alrededor de 3%, un tipo de cambio de 18 pesos por dólar al cierre del año, una mezcla mexicana de exportación en 61.8 dólares por barril y una producción petrolera de aproximadamente 1.8 millones de barriles diarios.
Estos supuestos son relevantes para las empresas porque determinan el entorno de costos, demanda y financiamiento con el que se construyen sus planes de inversión. Un crecimiento cercano al límite inferior implicaría menor consumo interno y menos dinamismo para comercio, servicios y pequeñas empresas. En contraste, el escenario alto exigiría que la inversión pública y privada, el consumo y las exportaciones compensen la debilidad de algunos sectores.
El precio petrolero también merece atención. La reducción de la referencia frente a 2026 implica que Hacienda no puede esperar que los ingresos petroleros resuelvan el faltante fiscal. Por eso, la recaudación tributaria y el financiamiento adquieren mayor peso en la ecuación presupuestaria.
Gasto: prioridades protegidas y espacio de ajuste más estrecho
El proyecto contempla más de 1.1 billones de pesos para salud y alrededor de 1.3 billones para educación. Además, Hacienda calcula que la inversión física presupuestaria representará 2.6% del PIB, con énfasis en infraestructura, conectividad y capacidad productiva. En los programas prioritarios aparecen recursos para carreteras, infraestructura ferroviaria, vivienda, agua, energía, apoyos al campo y pensiones.
La lectura comparativa muestra que el problema no es necesariamente un aumento uniforme del gasto, sino la composición del presupuesto. Los programas sociales, las pensiones, el servicio de la deuda y las obligaciones de las empresas públicas tienen una capacidad de reducción menor en el corto plazo. En consecuencia, el ajuste para alcanzar la consolidación fiscal puede recaer con mayor facilidad en inversión no prioritaria, gasto operativo o transferencias con mayor margen discrecional.
Hacienda elevó su meta de consolidación fiscal a 3.9% del PIB para 2027, frente al 3.5% planteado en los precriterios. Aun con esa mejora prevista, el tamaño del déficit mantiene abierta la discusión sobre la trayectoria de la deuda y la confianza de inversionistas y calificadoras. La consolidación será creíble sólo si los ingresos proyectados se materializan y si el gasto se ejecuta sin presiones adicionales durante el año.
Qué puede cambiar para estados, empresas y hogares
Estados y municipios
Las entidades federativas dependen en buena medida de las transferencias y participaciones federales. Una recaudación menor a la prevista podría limitar el crecimiento de esos recursos o reducir el margen para convenios de inversión y programas regionales. La consecuencia no tendría que ser un recorte inmediato, pero sí una mayor competencia entre gobiernos locales por fondos etiquetados y proyectos de infraestructura.
Empresas
Para las compañías, el frente más visible será el fiscal. El combate a factureras, la trazabilidad de combustibles y los ajustes al ISR pueden elevar la necesidad de documentar operaciones, revisar proveedores y fortalecer controles contables. Las grandes empresas cuentan con más capacidad para absorber estos procesos; para las pymes, el costo puede reflejarse en asesoría, sistemas administrativos y tiempo de gestión.
La oportunidad está en que una fiscalización más eficaz reduzca la competencia desleal de negocios que evaden impuestos o introducen combustibles mediante esquemas ilícitos. El riesgo es que los controles se apliquen de manera generalizada sin distinguir entre una operación irregular y un error administrativo subsanable.
Hogares
El paquete no plantea, según la información disponible, una creación generalizada de impuestos al consumo. No obstante, los hogares pueden resentir indirectamente la estrategia si una mayor carga de cumplimiento se traslada a precios, o si un menor crecimiento limita empleo, salarios y consumo. La inflación prevista en torno a 3% funcionaría como un ancla, pero su cumplimiento dependerá también de alimentos, energía y condiciones externas.
El debate que sigue en el Congreso
El Congreso deberá revisar si los ingresos estimados son consistentes con el crecimiento previsto, si las modificaciones fiscales tienen una capacidad recaudatoria demostrable y qué partidas absorberían un eventual faltante. También tendrá que evaluar la calidad de la inversión pública: no basta con aumentar el monto, sino que los proyectos deben generar productividad, conectividad y oportunidades para las regiones.
La discusión del Paquete Económico 2027 México será, por tanto, menos una disputa sobre el tamaño nominal del presupuesto que una prueba sobre su flexibilidad. El Gobierno busca sostener prioridades sociales, reforzar infraestructura y reducir el déficit sin una reforma fiscal de gran calado. Esa combinación puede funcionar si la economía supera el escenario bajo y la fiscalización genera ingresos permanentes. Si no ocurre, el margen fiscal se reducirá y las decisiones más difíciles podrían trasladarse a estados, proveedores, empresas y hogares durante el ejercicio.
Fuentes consultadas
- Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Paquete Económico y Presupuesto 2027.
- El País México, “Sheinbaum apuesta por una mayor recaudación de impuestos y combate al huachicol fiscal en su paquete económico 2027”, 9 de septiembre de 2026.
- El País México, “México debatirá los presupuestos para 2027 en medio de una ralentización económica y en el punto de mira de las calificadoras”, 8 de septiembre de 2026.
- La Jornada, “Paquete Económico 2027: Hacienda reduce el estimado de crecimiento para 2026 y 2027”, 8 de septiembre de 2026.
