Comercio y servicios impulsaron la actividad económica de México en julio de 2026, mientras la industria avanzó menos y el campo retrocedió.Los servicios y el comercio concentraron el impulso del IGAE en julio de 2026.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó el 24 de septiembre de 2026 que la actividad económica de México aumentó 0.8% mensual y 3.3% anual en julio, de acuerdo con el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE). El avance se concentró en las actividades terciarias, que incluyen comercio y servicios, con un crecimiento de 1.2% frente a junio y de 4.0% respecto a julio de 2025; las actividades secundarias avanzaron 0.5% mensual y 2.4% anual, mientras las primarias retrocedieron 1.1% y 0.6%, respectivamente.

El dato confirma una aceleración al inicio del tercer trimestre, pero también revela que el repunte no se distribuyó de manera uniforme entre los sectores productivos. Para las empresas mexicanas, especialmente las pymes, la lectura relevante no es sólo que la economía creció, sino qué ramas están generando ese impulso y cuáles todavía enfrentan restricciones.

Los servicios cargaron con el mayor peso del crecimiento

Las actividades terciarias fueron el principal motor del IGAE en julio. Su aumento mensual de 1.2% superó ampliamente el avance de 0.5% registrado por las actividades secundarias y contrastó con la contracción del sector primario. En términos anuales, la diferencia fue todavía más clara: los servicios crecieron 4.0%, mientras la industria avanzó 2.4%.

Dentro de este grupo, el comercio al por mayor destacó con un crecimiento anual de 13.2%, su mayor avance para un mes de julio desde 2021, según el análisis de México, ¿cómo vamos? En la comparación mensual, esta actividad aumentó 1.9%. El comercio al por menor, más vinculado con el consumo de los hogares y las ventas de numerosos pequeños negocios, avanzó 2.4% mensual y 3.6% anual.

Estas cifras sugieren que parte de la aceleración provino de una mayor circulación de mercancías y de la demanda interna. Sin embargo, no deben interpretarse como una señal de que todas las empresas de servicios tuvieron el mismo desempeño. El sector terciario reúne actividades muy distintas, desde transporte y comercio hasta servicios profesionales, educativos, financieros, de alojamiento y entretenimiento. El resultado agregado puede ocultar diferencias importantes entre regiones, tamaños de empresa y tipos de consumidor.

La industria avanzó, pero no al mismo ritmo

El sector secundario también contribuyó al repunte, aunque con una intensidad menor. El crecimiento mensual de 0.5% refleja una mejora frente al estancamiento general observado en junio, pero todavía queda por debajo del desempeño de los servicios.

En el interior de las actividades secundarias, las industrias manufactureras registraron un avance mensual de 0.7%, después de dos meses consecutivos de caídas. La construcción fue uno de los componentes más sólidos en la comparación anual, con un aumento de 6.7%, de acuerdo con México, ¿cómo vamos? Este comportamiento puede beneficiar a proveedores de materiales, transporte especializado, servicios de ingeniería, mantenimiento y contratistas, aunque el impacto no necesariamente se distribuye de forma inmediata entre todos los negocios vinculados con la industria.

La minería y la generación de electricidad no mostraron una variación mensual positiva en julio. Esa combinación apunta a una industria con señales mixtas: la manufactura y la construcción mejoraron, pero otros componentes limitaron la fuerza del sector. Para las empresas orientadas a proveeduría industrial, el dato representa una señal de recuperación parcial, no una reactivación generalizada.

El campo fue el punto débil

Las actividades primarias disminuyeron 1.1% mensual y 0.6% anual. La caída del sector agropecuario contrasta con el avance de los servicios y la industria, y es relevante para las cadenas de suministro de alimentos, bebidas, agroindustria, comercio mayorista y transporte.

El comportamiento del campo puede tener efectos que van más allá de su participación directa en el IGAE. Una menor producción primaria puede modificar los costos y la disponibilidad de insumos para empresas procesadoras, restaurantes, distribuidores y comercios. También puede generar diferencias regionales, porque el desempeño agropecuario suele estar más expuesto a condiciones climáticas, ciclos productivos y precios de materias primas.

Un máximo histórico no equivale a una recuperación homogénea

México, ¿cómo vamos? señaló que el IGAE alcanzó un nuevo máximo histórico en julio. El índice desestacionalizado reportado por el INEGI llegó a 107.8 puntos, con base 2018 igual a 100. Este resultado confirma que el nivel agregado de actividad superó registros previos, pero no elimina las diferencias entre sectores.

El IGAE es un indicador mensual que permite seguir la evolución de la economía en el corto plazo; no sustituye al Producto Interno Bruto trimestral ni explica por sí solo la rentabilidad, el empleo o el flujo de efectivo de las empresas. Un aumento del indicador puede coexistir con presiones de costos, menor margen para algunos negocios o una recuperación concentrada en determinadas ramas.

También conviene considerar que las cifras del IGAE son preliminares y pueden revisarse cuando el INEGI incorpora nueva información. La siguiente actualización está prevista para el 23 de octubre de 2026, por lo que la lectura de julio todavía puede cambiar en sus detalles, aunque el patrón sectorial ya ofrece una señal clara: los servicios lideraron el repunte, la industria avanzó con menor fuerza y el campo perdió terreno.

Qué significa para las empresas mexicanas

Para las pymes comerciales y de servicios, el dato ofrece un entorno más favorable que el observado en meses de estancamiento, sobre todo en actividades relacionadas con distribución, ventas al por mayor, comercio minorista y logística. Aun así, la respuesta empresarial debe considerar que el crecimiento anual del comercio mayorista no implica automáticamente un aumento equivalente en el consumo final.

Para la industria, la prioridad será identificar si la mejora de manufactura y construcción se sostiene durante agosto y septiembre. La continuidad de ese avance dependerá de la demanda, los pedidos, el acceso a financiamiento, la disponibilidad de insumos y el comportamiento de los mercados externos. En el caso del sector primario, las empresas deberán vigilar precios, abasto y posibles efectos sobre sus costos operativos.

El próximo dato clave será la evolución de agosto. El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) anticipó un avance mensual de 0.1% y anual de 2.5% para ese mes, según México, ¿cómo vamos? Si esas estimaciones se confirman, significaría una moderación frente al fuerte repunte de julio, aunque todavía con crecimiento. La comparación permitirá saber si el resultado de julio fue el inicio de una recuperación más estable o un rebote concentrado en un solo mes.

En breve

  • El IGAE creció 0.8% mensual y 3.3% anual en julio de 2026.
  • Los servicios lideraron: las actividades terciarias aumentaron 1.2% mensual y 4.0% anual.
  • La industria avanzó con menor intensidad y el sector primario retrocedió en ambas comparaciones.

Fuentes consultadas

Por Editor

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