Trabajadores en una planta manufacturera mexicana preparan equipos eléctricos y electrónicos para exportaciónLas manufacturas no automotrices y los equipos eléctricos y electrónicos encabezaron el crecimiento exportador de México en julio de 2026.

Las exportaciones de mercancías de México alcanzaron un récord de 81 mil 420 millones de dólares en julio de 2026, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) el jueves 27 de agosto, con base en operaciones aduaneras registradas en todo el país. El avance anual fue de 43.7 por ciento y estuvo encabezado por manufacturas no automotrices y equipos eléctricos y electrónicos, mientras las importaciones llegaron a 82 mil 268 millones de dólares, también un máximo mensual, de acuerdo con los datos del Inegi y el Banco de México.

El resultado importa para empresas exportadoras, proveedores industriales y pymes vinculadas a las cadenas manufactureras porque confirma que el comercio exterior mantiene una expansión considerable en México. Sin embargo, la lectura completa es menos lineal que la del récord: por cada 100 dólares vendidos al exterior, el país compró poco más de 101 dólares en mercancías durante julio. La balanza comercial cerró así con un déficit de 847.5 millones de dólares.

En breve

  • Exportaciones: 81 mil 420 millones de dólares en julio, 43.7 por ciento más que en el mismo mes de 2025.
  • Productos líderes: las manufacturas no automotrices crecieron 64.9 por ciento y los equipos eléctricos y electrónicos aumentaron 134 por ciento.
  • Importaciones: sumaron 82 mil 268 millones de dólares; los bienes intermedios representaron 67 mil 132 millones, un alza anual de 56.3 por ciento.

Manufacturas no automotrices toman el liderazgo

El valor de las exportaciones manufactureras fue de 76 mil 306 millones de dólares en julio, un incremento anual de 45.7 por ciento. Dentro de ese conjunto, las ventas manufactureras no automotrices ascendieron a aproximadamente 59 mil 841 millones de dólares, con un crecimiento de 64.9 por ciento.

La diferencia frente al sector automotriz es relevante. Los productos automotrices registraron exportaciones por alrededor de 16 mil 465 millones de dólares y avanzaron apenas 2.4 por ciento anual. Los envíos de vehículos y autopartes hacia Estados Unidos aumentaron 3.7 por ciento, pero las ventas automotrices hacia otros mercados disminuyeron 3.9 por ciento.

El comportamiento sugiere que el récord de julio no fue producto de un solo motor tradicional. La industria electrónica, los equipos eléctricos, la minerometalurgia, la maquinaria especializada y los productos plásticos y de caucho aportaron buena parte del impulso. Las exportaciones de equipos y aparatos eléctricos y electrónicos crecieron 134 por ciento; las de productos minerometalúrgicos, 27.3 por ciento; las de maquinaria y equipo para industrias diversas, 13.9 por ciento, y las de plásticos y caucho, 13.3 por ciento.

Para las pymes, este cambio en la composición puede abrir oportunidades en actividades como manufactura especializada, integración de componentes, servicios de ingeniería, mantenimiento industrial, empaques técnicos y logística. No obstante, el dato mensual no permite concluir por sí mismo que todos esos segmentos estén creciendo al mismo ritmo ni que el beneficio se distribuya de manera uniforme entre estados y empresas.

Estados Unidos concentra el salto exportador

El principal destino de las exportaciones mexicanas volvió a ser Estados Unidos. Según los indicadores de la balanza comercial consultados en el Sistema de Información Económica del Banco de México, ese mercado concentró 85.59 por ciento de las exportaciones totales durante julio y 86.17 por ciento de las exportaciones no petroleras.

La concentración ayuda a explicar la magnitud del crecimiento: las exportaciones no petroleras hacia Estados Unidos aumentaron con fuerza, mientras las dirigidas al resto del mundo también crecieron, aunque a un ritmo menor. La información publicada por La Jornada reportó un incremento de 49.8 por ciento en los envíos mexicanos hacia Estados Unidos y de 21 por ciento hacia otros mercados.

Para el ecosistema empresarial mexicano, esta estructura representa una ventaja y un riesgo. La cercanía geográfica, la integración productiva y el acceso al mercado estadounidense favorecen la actividad exportadora, pero una alta dependencia de un solo destino deja a proveedores y fabricantes expuestos a cambios regulatorios, arancelarios, logísticos o de demanda en ese país.

El contenido importado cambia la lectura del récord

El componente más revelador de las compras externas fue el de bienes de uso intermedio. Las importaciones de estos insumos alcanzaron 67 mil 132 millones de dólares, 56.3 por ciento más que en julio de 2025. En otras palabras, el valor de los insumos importados creció más rápido que el de las exportaciones totales.

Estos bienes incluyen mercancías que se utilizan en procesos productivos posteriores. Por ello, su aumento puede ser compatible con una mayor actividad de las plantas exportadoras: una empresa compra componentes, partes, materiales o combustibles en el exterior y después incorpora una parte de ese valor a un producto que vende dentro o fuera del país.

La consecuencia es que el valor bruto de las exportaciones no debe interpretarse como si fuera equivalente al valor agregado generado íntegramente en México. El dato mide el valor de las mercancías que cruzan la frontera, no la totalidad de los ingresos, empleos o ganancias que permanecen en el territorio nacional. Para evaluar el impacto económico se necesitan otros indicadores, como producción industrial, inversión, empleo, productividad y contenido nacional.

El resto de las importaciones tuvo un comportamiento más moderado. Las compras de bienes de capital llegaron a 5 mil 607 millones de dólares, un aumento anual de 9.9 por ciento, mientras las de bienes de consumo sumaron 9 mil 529 millones, 9.8 por ciento más. El avance de los bienes de capital puede asociarse con adquisición de maquinaria y equipo, aunque su ritmo fue muy inferior al de los insumos intermedios.

Récord mensual, pero déficit en julio

La diferencia entre exportaciones e importaciones dejó un déficit comercial de 847.5 millones de dólares en julio, después de un superávit de 4 mil 59.5 millones en junio, según la serie del Banco de México. El saldo no invalida el buen desempeño exportador, pero sí muestra que el crecimiento del comercio estuvo acompañado por una expansión todavía mayor de las compras externas.

La balanza no petrolera registró un superávit de 2 mil 809 millones de dólares, mientras la balanza petrolera presentó un déficit de 3 mil 657 millones. Esto significa que la fortaleza de las manufacturas y otros productos no petroleros no alcanzó para compensar el saldo negativo asociado con el comercio petrolero.

En el acumulado de enero a julio, México mantuvo un saldo comercial positivo. Las exportaciones sumaron 471 mil 387 millones de dólares y las importaciones 462 mil 132 millones, con un superávit acumulado de 9 mil 255 millones, de acuerdo con el reporte de Infobae México, que retomó las cifras del Inegi.

Qué deben vigilar empresas y proveedores

El récord de julio ofrece una señal favorable para las compañías que ya participan en cadenas de exportación, pero también plantea tres asuntos para los próximos meses. El primero es la permanencia de la demanda estadounidense. Un repunte concentrado en un solo mes debe confirmarse con la evolución de agosto y septiembre antes de considerarse una tendencia consolidada.

El segundo es el acceso a insumos. Si las importaciones intermedias continúan creciendo por encima de las exportaciones, las empresas pueden enfrentar mayores necesidades de capital de trabajo, exposición al tipo de cambio y riesgos logísticos. Para una pyme proveedora, mejorar tiempos de entrega y certificaciones puede ser tan importante como ofrecer un precio competitivo.

El tercero es el contenido nacional. El crecimiento del comercio abre espacio para sustituir algunas importaciones con proveedores mexicanos, pero esa sustitución requiere capacidades técnicas, financiamiento, certificaciones y escala. Sin esos elementos, el aumento de las exportaciones puede traducirse principalmente en más operaciones de ensamblaje con una participación local limitada.

El Inegi advierte que las cifras de la Balanza Comercial de Mercancías de México son oportunas y pueden revisarse posteriormente. Además, el programa estadístico se construye con registros administrativos del SAT y la participación de la Secretaría de Economía, el Banco de México y el propio Inegi. Por eso, el dato de julio es una señal importante sobre el pulso del comercio exterior, pero no una medición completa del crecimiento de la economía mexicana.

Fuentes consultadas

Por Editor

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