El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó el 25 de septiembre de 2026 que en México se registraron 1,678,532 nacimientos durante 2025, a partir de la información de las oficialías del Registro Civil de todo el país. La tasa fue de 47.7 nacimientos registrados por cada mil mujeres de 15 a 49 años y 78.5% de las personas obtuvo su acta antes de cumplir un año. ([en.www.inegi.org.mx](https://en.www.inegi.org.mx/app/saladeprensa/noticia/11240?utm_source=openai))
El dato muestra una variación mínima frente a 2024, cuando se contabilizaron 1,672,227 nacimientos. La diferencia fue de 6,305 registros, equivalente a un aumento de 0.38%, por lo que el resultado puede describirse como estabilidad estadística, no como un repunte generalizado de la fecundidad. ([inegi.org.mx](https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/enr/enr2024_RR.pdf?utm_source=openai))
En breve
- Conteo nacional: 1,678,532 nacimientos registrados en 2025.
- Registro oportuno: 78.5% de las personas fue registrada antes de cumplir un año; 11.3% tenía seis años o más al momento del registro.
- Brecha territorial: Baja California registró la tasa más alta, con 86.6 por cada mil mujeres de 15 a 49 años, y Ciudad de México la más baja, con 31.1.
Un país con ritmos demográficos distintos
La cifra nacional oculta diferencias importantes entre entidades. De acuerdo con los resultados difundidos por el INEGI y retomados a partir de la Estadística de Nacimientos Registrados, Baja California presentó la tasa más elevada, con 86.6 nacimientos por cada mil mujeres en edad fértil. Chiapas ocupó el segundo lugar, con 83.9, y Durango el tercero, con 61.0.
En el extremo contrario se ubicaron Ciudad de México, con 31.1 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 49 años; Yucatán, con 35.9, y el Estado de México, con 36.1. La distancia entre Baja California y Ciudad de México es de 55.5 nacimientos por cada mil mujeres, una diferencia que obliga a evitar lecturas uniformes sobre las necesidades de la población infantil. ([nmas.com.mx](https://www.nmas.com.mx/sociedad/se-detiene-caida-de-natalidad-en-mexico-en-las-fronteras-donde-registran-mas-bebes/))
Estas tasas deben interpretarse con cuidado. El indicador relaciona los nacimientos registrados con la población estimada de mujeres de 15 a 49 años y sirve para comparar entidades, pero no es una tasa global de fecundidad. La tasa global de fecundidad estima el número promedio de hijos que tendría una mujer a lo largo de su vida bajo determinadas condiciones; en cambio, la ENR contabiliza actos registrales captados por el Registro Civil durante un año.
La diferencia es relevante para empresas, gobiernos y analistas. Un mayor número de nacimientos registrados puede reflejar una combinación de nacimientos ocurridos, composición por edades, movilidad de la población y capacidad institucional para documentar a las personas. Por sí solo, el dato no permite concluir que las mujeres de una entidad estén teniendo más hijos en promedio que las de otra.
La estabilidad nacional no elimina la transición demográfica
El resultado de 2025 llega después de varios años de descenso en los nacimientos registrados. El INEGI reportó 1,891,388 registros en 2022, 1,820,888 en 2023 y 1,672,227 en 2024. En ese contexto, el aumento marginal de 2025 interrumpe la caída observada en la serie reciente, pero todavía deja el volumen muy por debajo de los niveles previos a la pandemia. ([nmas.com.mx](https://www.nmas.com.mx/sociedad/se-detiene-caida-de-natalidad-en-mexico-en-las-fronteras-donde-registran-mas-bebes/))
Para la planeación pública, la señal más útil no es únicamente cuántos nacimientos hubo, sino dónde se concentran y con qué rapidez se incorporan al sistema de identidad. Las entidades con tasas superiores pueden enfrentar una demanda relativamente mayor de controles prenatales, atención obstétrica, vacunación, estancias infantiles, educación inicial y espacios escolares en los próximos años. En las entidades con tasas bajas, el reto puede desplazarse hacia la reorganización de servicios, el envejecimiento poblacional y la disponibilidad de mano de obra futura.
La lectura también tiene una dimensión empresarial. Guarderías, servicios de salud, comercio especializado, educación, transporte y vivienda pueden utilizar la información demográfica para estimar mercados locales, aunque necesitan combinarla con población total, migración, ingresos, urbanización y estructura de los hogares. Una tasa alta de nacimientos registrados no garantiza por sí misma una mayor capacidad de consumo ni una oportunidad comercial inmediata.
Registro temprano: un avance con una brecha todavía visible
El INEGI reportó que 78.5% de las personas registradas en 2025 obtuvo su acta antes de cumplir un año. Esto equivale aproximadamente a 1.32 millones de registros oportunos si se aplica el porcentaje al total nacional. Sin embargo, 11.3% tenía seis años o más al momento de ser registrado, lo que representa alrededor de 190 mil casos.
La oportunidad del registro importa porque el acta de nacimiento es la puerta de entrada a otros trámites y servicios: la acreditación de identidad, la inscripción escolar, la afiliación a programas públicos y la obtención de documentos como la CURP dependen de que el nacimiento sea reconocido formalmente. Por ello, la proporción de registros tardíos funciona como una señal de las barreras administrativas, geográficas, económicas o culturales que aún persisten.
Para las autoridades, el desafío consiste en que la cobertura documental no dependa de la distancia a una oficialía ni de la capacidad de las familias para trasladarse o reunir requisitos. Para las empresas que operan en regiones rurales, fronterizas o con alta movilidad, mejorar la interoperabilidad de los registros también puede reducir fricciones en procesos de contratación, seguridad social y comprobación de identidad.
Qué puede anticipar el dato para el mercado laboral
Los nacimientos registrados en 2025 no se convertirán de inmediato en nuevos trabajadores. La cohorte comenzará a incorporarse al mercado laboral, en términos generales, dentro de dos décadas. Aun así, la información permite anticipar que las decisiones actuales sobre educación, salud, cuidados y conectividad tendrán efectos sobre la oferta laboral futura.
La ubicación de esa población será determinante. Si las entidades con mayores tasas mantienen una mayor presión demográfica infantil, necesitarán ampliar capacidades educativas y de formación para evitar que el crecimiento de la población joven se traduzca en rezagos. En entidades con tasas reducidas, las empresas podrían enfrentar a largo plazo una menor disponibilidad relativa de trabajadores jóvenes y una mayor competencia por talento.
Este horizonte también refuerza la importancia de políticas de cuidados y de participación laboral femenina. La estructura de los hogares, el acceso a servicios de cuidado y la posibilidad de conciliar empleo y responsabilidades familiares influyen tanto en las decisiones de maternidad como en la disponibilidad de trabajadoras y trabajadores. La ENR no mide estas causas, pero sí ofrece una base para ubicar dónde deben profundizarse las preguntas.
Una cifra útil si se lee con precisión
El principal mensaje de la ENR 2025 es doble: México registró prácticamente el mismo número de nacimientos que un año antes, pero el país no vive una realidad demográfica homogénea. Las diferencias entre Baja California, Chiapas, Durango, Ciudad de México, Yucatán y el Estado de México muestran que la planeación nacional necesita incorporar escalas estatales y municipales.
La cifra tampoco debe confundirse con una medición completa de la fecundidad. Es un conteo administrativo de nacimientos registrados, acompañado por una tasa de referencia y por información sobre la edad al momento del registro. Su valor está en combinar volumen, territorio y oportunidad documental. Para gobiernos y empresas, esa combinación permite identificar dónde crecerán las necesidades de servicios y dónde, en cambio, comenzarán a pesar más el envejecimiento y la reducción de las nuevas generaciones.
Fuentes consultadas
- INEGI, Estadística de Nacimientos Registrados 2025, comunicado del 25 de septiembre de 2026.
- INEGI, base de datos de nacimientos registrados, información de 1985 a 2025.
- N+, resultados estatales y contexto de la ENR 2025, 25 de septiembre de 2026.
