La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y autoridades de Jalisco presentaron el Acuerdo Nacional por los Bosques, Selvas y Manglares el 4 de septiembre de 2026, durante la Feria Nacional Forestal realizada en el Centro Cultural Universitario de la Universidad de Guadalajara, en Zapopan. El pacto busca coordinar a los gobiernos, ejidos, comunidades indígenas y afromexicanas, empresas, academia y organizaciones sociales para conservar y restaurar ecosistemas, combatir la tala ilegal y fortalecer actividades productivas sustentables. ([metropolijal.mx](https://www.metropolijal.mx/jalisco/reune-jalisco-al-sector-forestal-del-pais-con-encuentro-nacional-20260905-0007.html))
Para el sector empresarial mexicano, el anuncio importa por una razón concreta: el acuerdo no se limita a plantear más reforestación. También propone que la madera, los productos forestales no maderables, los servicios ecoturísticos y los pagos por servicios ambientales formen parte de una política productiva con reglas de legalidad, trazabilidad y participación local.
En breve
- El acuerdo plantea diez líneas de acción: restauración, conservación de manglares, producción libre de deforestación, silvicultura comunitaria, empresas forestales de mujeres, cadenas de valor sostenibles, pago por servicios ambientales, prevención de incendios, combate a la tala ilegal y simplificación de trámites.
- La Conafor será responsable de presentar informes mensuales a un comité de seguimiento, pero la ejecución dependerá de convenios específicos y anexos que todavía deben traducir los compromisos generales en metas operativas.
- En Jalisco ya existe una bolsa conjunta de 30 millones de pesos para acciones de conservación en ejidos y comunidades, además de un mecanismo de pago por servicios ambientales que cubre más de 14 mil 900 hectáreas.
Del pacto ambiental a la política productiva
El texto del acuerdo plantea una relación directa entre protección ambiental y desarrollo económico. Entre sus compromisos se encuentran impulsar la silvicultura comunitaria, apoyar empresas forestales encabezadas por mujeres, fortalecer cadenas de valor sostenibles y facilitar que ejidos, comunidades y pequeños propietarios obtengan las autorizaciones necesarias para aprovechar legalmente sus recursos. ([cofemersimir.gob.mx](https://www.cofemersimir.gob.mx/expediente/31630/mir/59861/regulacion/8124930))
Ese enfoque puede modificar la conversación sobre el sector forestal. La conservación deja de presentarse únicamente como una restricción para las actividades económicas y se vincula con la generación de ingresos, empleo local y mercados formales. Para las comunidades, esto puede significar mejores condiciones para vender madera certificada, muebles, artesanías, plantas medicinales, alimentos, fibras, resinas o servicios turísticos. Para las empresas, implica una oportunidad de integrar proveedores comunitarios, siempre que puedan demostrar el origen legal y sustentable de sus insumos.
La Feria Nacional Forestal 2026 incorporó precisamente un Centro de Negocios y espacios para productos maderables y no maderables, proyectos productivos comunitarios y servicios ecoturísticos. La plataforma oficial del encuentro reportó la participación de ejidos, personas productoras, empresas, instituciones académicas y dependencias públicas, una combinación que busca acercar la oferta comunitaria a compradores, aliados técnicos y fuentes de financiamiento. ([gob.mx](https://www.gob.mx/conafor/prensa/conafor-celebra-25-anos-con-la-feria-nacional-forestal-2026-punto-de-encuentro-del-sector-en-mexico?idiom=es-MX&utm_source=openai))
La primera prueba: medir lo que se firma
El acuerdo establece que Semarnat, con participación de Conafor y representantes de los sectores involucrados, integrará un comité para dar seguimiento mensual a las acciones. También señala que Conafor deberá presentar informes mensuales pormenorizados. Este punto es relevante porque crea una ruta institucional para revisar avances, pero aún no equivale por sí mismo a un sistema público de indicadores.
La implementación necesitará responder, como mínimo, cuántas hectáreas serán restauradas, cuántos ejidos recibirán asistencia técnica, qué volumen de productos forestales llegará a mercados legales, cuántos trámites serán simplificados y qué reducción se espera en incendios, deforestación o tala clandestina. Sin esas métricas, el seguimiento puede quedarse en reportes de actividades sin permitir evaluar resultados.
También será necesario conocer quién firmará los convenios específicos, qué dependencia tendrá responsabilidad en cada acción y con qué calendario. El documento consultado en el expediente regulatorio indica que los compromisos deberán concretarse mediante instrumentos jurídicos, anexos y acuerdos de coordinación. Asimismo, establece que las erogaciones deberán cubrirse con los presupuestos aprobados y que no se autorizarán recursos adicionales por la entrada en vigor del acuerdo. ([cofemersimir.gob.mx](https://www.cofemersimir.gob.mx/expediente/31630/mir/59861/regulacion/8124930))
La ausencia de una bolsa nacional adicional no elimina los recursos existentes, pero sí coloca el foco en la coordinación presupuestaria. El reto será evitar que la agenda dependa de programas dispersos o de aportaciones ocasionales de los estados. Para las comunidades y las empresas, la certeza sobre convocatorias, reglas de operación y fechas de pago será tan importante como el contenido ambiental del pacto.
Jalisco como laboratorio de implementación
Jalisco llega a esta etapa con compromisos financieros y operativos ya identificables. El gobierno estatal y la Conafor integraron una bolsa conjunta de 30 millones de pesos, con aportaciones de 15 millones cada uno, para respaldar acciones de protección de ecosistemas estratégicos en ejidos y comunidades. La entidad también informó que su mecanismo de pago por servicios ambientales beneficia a 32 grupos agrarios y comunidades de 22 municipios, con acciones de conservación en más de 14 mil 900 hectáreas. ([metropolijal.mx](https://www.metropolijal.mx/jalisco/reune-jalisco-al-sector-forestal-del-pais-con-encuentro-nacional-20260905-0007.html))
El gobernador Pablo Lemus propuso que Jalisco fuera la primera entidad en adherirse al acuerdo y anunció una meta estatal de 250 mil plantas nuevas durante 2026. La administración estatal también reportó reducciones interanuales en incendios y superficie afectada durante la temporada de estiaje, aunque esas cifras deberán contrastarse con series oficiales y evaluaciones independientes para conocer su alcance. ([metropolijal.mx](https://www.metropolijal.mx/jalisco/reune-jalisco-al-sector-forestal-del-pais-con-encuentro-nacional-20260905-0007.html))
La entidad ofrece un caso útil para observar si el pacto puede vincular conservación con actividades económicas. La protección de bosques y cuencas tiene efectos sobre el abasto de agua, la agricultura, la ganadería, la generación hidroeléctrica, el turismo de naturaleza y la resiliencia de las ciudades. En zonas productoras de agave, aguacate u otros cultivos, la promesa de cadenas libres de deforestación también puede convertirse en una condición de acceso a mercados y compradores institucionales.
Comunidades, trámites y cadenas de valor
Uno de los puntos más sensibles será la participación comunitaria. El acuerdo reconoce que la mayor parte de la vegetación forestal mexicana se encuentra bajo propiedad de ejidos, comunidades y pueblos indígenas. El expediente regulatorio identifica 16 mil 953 ejidos, comunidades y pueblos indígenas vinculados con estos territorios y estima que en las zonas forestales viven 11.9 millones de personas. ([cofemersimir.gob.mx](https://www.cofemersimir.gob.mx/expediente/31630/mir/59861/regulacion/8124930))
Esto significa que la política no puede ejecutarse únicamente desde oficinas federales o estatales. Las comunidades tendrán que intervenir en la definición de proyectos, vigilancia, restauración, aprovechamiento, comercialización y evaluación de resultados. Para lograrlo, se requieren técnicos, financiamiento oportuno, capacitación administrativa y mecanismos que reduzcan los costos de cumplir con la normatividad.
La simplificación de trámites puede ser una de las medidas con mayor impacto empresarial. Si reduce tiempos y costos sin debilitar la supervisión, facilitará que pequeños productores entren a mercados formales. Pero si se interpreta como una reducción de controles, podría abrir espacios para la informalidad o dificultar la trazabilidad de la madera. El equilibrio será demostrar que agilizar procesos y garantizar legalidad pueden avanzar juntos.
Qué deben observar las empresas
Para las compañías que compran madera, alimentos, fibras, plantas, carbón vegetal o servicios vinculados con territorios forestales, el acuerdo anticipa una mayor importancia de la trazabilidad y de las compras de origen legal. Las empresas que incorporen proveedores comunitarios deberán revisar contratos, comprobantes de procedencia, permisos, prácticas de manejo y evidencia de que la actividad no provoca deforestación.
En paralelo, pueden abrirse oportunidades para alianzas con ejidos y comunidades en turismo de naturaleza, restauración de cuencas, prevención de incendios, viveros, transformación de madera, certificación, logística y comercialización. La participación de mujeres y jóvenes, mencionada de forma expresa en el acuerdo, también puede impulsar nuevos emprendimientos rurales si se acompaña con crédito, capacitación y acceso a compradores.
El Acuerdo Nacional Bosques Selvas Manglares México 2026 tendrá una evaluación decisiva en los próximos meses: la publicación de sus informes, la firma de convenios, la asignación de recursos y la participación efectiva de las comunidades. Su éxito no dependerá de la cantidad de compromisos anunciados, sino de que un ejido pueda producir legalmente, una empresa pueda comprar con certeza y una cuenca pueda conservarse con ingresos suficientes para quienes la protegen.
Fuentes consultadas
- Comisión Federal de Mejora Regulatoria: texto del proyecto del Acuerdo Nacional por los Bosques, Selvas y Manglares.
- Comisión Nacional Forestal: Feria Nacional Forestal 2026.
- Sitio oficial de la Feria Nacional Forestal 2026.
- Metrópoli Jalisco: encuentro nacional del sector forestal en Jalisco.
- El Informador: firma del Acuerdo Nacional por Bosques, Selvas y Manglares.
