El fenómeno del nearshoring en México no perdió fuerza durante 2026, pero cambió de naturaleza: en lugar de una ola masiva de nuevas plantas, el país está capitalizando la consolidación de empresas ya instaladas, de acuerdo con datos recientes sobre inversión extranjera directa.

Según cifras de México ¿Cómo Vamos?, el país cerró 2025 con una Inversión Extranjera Directa (IED) récord de 40,871 millones de dólares, un incremento de 10.8% frente a la cifra originalmente reportada para 2024. Esto marcó el quinto año consecutivo de crecimiento en este indicador.

El impulso continuó en el primer trimestre de 2026, periodo en el que México registró un nuevo máximo histórico para un arranque de año: 23,591 millones de dólares en IED, equivalente a un alza anual de 10.4 por ciento.

Sin embargo, el dato más relevante para entender la nueva fase del nearshoring es la composición de esos flujos: cerca del 68% de la inversión registrada en 2025 correspondió a reinversión de utilidades de empresas que ya operaban en territorio mexicano, y no a la llegada de nuevos capitales. Esto sugiere que las compañías extranjeras están profundizando su apuesta por México en lugar de simplemente iniciar operaciones.

El gobierno federal, a través del Plan México, ha fijado una meta de inversión superior al 25% del Producto Interno Bruto a partir de 2026, cuando actualmente se ubica en 22.9 por ciento. Para acelerar este objetivo, en mayo de 2026 se emitieron decretos orientados a simplificar trámites y ofrecer mayor certidumbre jurídica a los inversionistas interesados en relocalizar cadenas de suministro.

Especialistas coinciden en que factores como la disponibilidad de energía, el acceso a agua y la formación de talento especializado se han convertido en variables tan determinantes como la ubicación geográfica para que las empresas decidan mantener o ampliar sus operaciones en el país. Diversos análisis del sector proyectan que la ventana de oportunidad del nearshoring se extenderá hasta 2030, consolidando a México como socio estratégico de Estados Unidos en la reconfiguración de cadenas globales de suministro.

Por Editor

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