México registró un superávit comercial de 605 millones de dólares en agosto de 2026, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el 28 de septiembre, después del déficit de 848 millones observado en julio. El resultado corresponde a las operaciones de comercio exterior de mercancías realizadas por empresas mexicanas con socios internacionales y se explicó por una ampliación del saldo positivo no petrolero y una reducción del déficit petrolero.
El dato es relevante porque el cambio mensual no provino de un solo sector. La balanza no petrolera pasó de un superávit de 2,809 millones de dólares en julio a uno de 4,047 millones en agosto, mientras el déficit petrolero se redujo de 3,657 millones a 3,441 millones. En otras palabras, el saldo positivo dependió principalmente de la capacidad exportadora manufacturera, no de una recuperación de las ventas de crudo.
En breve
- Las exportaciones totales sumaron 78,010 millones de dólares en agosto, un aumento anual de 40.4 por ciento.
- Las ventas no petroleras crecieron 41.7 por ciento; las petroleras disminuyeron 2.8 por ciento.
- Entre enero y agosto, México acumuló un superávit comercial de 9,860 millones de dólares, frente a un déficit de 913 millones en el mismo periodo de 2025.
Manufacturas no automotrices toman el relevo
El componente más dinámico del reporte fue el manufacturero. En agosto, las exportaciones de productos manufacturados alcanzaron 73,619 millones de dólares, 42.6 por ciento más que un año antes. Sin embargo, el avance tuvo una composición desigual: las manufacturas no automotrices crecieron 63.2 por ciento, mientras las automotrices retrocedieron 2.2 por ciento.
El mayor incremento correspondió a los equipos y aparatos eléctricos y electrónicos, con un avance anual de 122.3 por ciento. También crecieron las exportaciones de productos de minerometalurgia, 50.4 por ciento; plásticos y caucho, 10.6 por ciento; alimentos, bebidas y tabaco, 10 por ciento, y maquinaria y equipo especial para industrias diversas, 7.2 por ciento.
Esta combinación modifica la lectura tradicional de la balanza comercial mexicana. El automóvil sigue siendo un componente central de las exportaciones, pero el resultado de agosto muestra que el crecimiento marginal estuvo en ramas relacionadas con electrónica, equipo eléctrico y proveeduría industrial. Para las pymes manufactureras, el dato puede representar oportunidades de integración como proveedoras, aunque también eleva la exigencia en certificaciones, escala, logística y capacidad de entrega.
El retroceso automotriz fue moderado en el agregado, pero amplio fuera de Estados Unidos. Las exportaciones de vehículos y autopartes hacia el mercado estadunidense disminuyeron 1 por ciento anual, mientras que las dirigidas a otros destinos cayeron 7.8 por ciento. La debilidad de esta rama contrasta con el fuerte crecimiento de las manufacturas no automotrices y evita atribuir todo el superávit a la industria automotriz.
Estados Unidos explica buena parte del impulso
La geografía también resulta determinante. Las exportaciones no petroleras dirigidas a Estados Unidos aumentaron 45.2 por ciento anual en agosto, frente a un crecimiento de 23.5 por ciento hacia el resto del mundo. En el acumulado de enero a agosto, Estados Unidos concentró 84.69 por ciento de las exportaciones no petroleras, de acuerdo con el reporte de comercio exterior elaborado con información del SAT, la Secretaría de Economía, Banco de México e INEGI.
La concentración ofrece una ventaja inmediata: México cuenta con una plataforma exportadora conectada con la mayor economía del continente y con cadenas regionales que demandan componentes eléctricos, electrónicos, maquinaria y bienes intermedios. Pero también representa un riesgo para las empresas que dependen de un solo mercado. Un cambio en la demanda industrial estadunidense, en las reglas de origen o en las condiciones comerciales podría tener un efecto rápido sobre pedidos, producción y empleo en distintas regiones del país.
El crecimiento de las exportaciones no petroleras hacia Estados Unidos fue especialmente importante porque ocurrió mientras las ventas automotrices mostraron menor dinamismo. Esto sugiere una diversificación dentro de la relación bilateral, aunque no necesariamente una diversificación geográfica del comercio mexicano.
Las importaciones apuntan a actividad productiva, pero con cautela
Las importaciones también crecieron con fuerza. En agosto sumaron 77,405 millones de dólares, 34.2 por ciento más que en el mismo mes de 2025. La mayor parte correspondió a bienes de uso intermedio, con 63,255 millones y un crecimiento anual de 41.9 por ciento. Estos productos incluyen insumos y componentes utilizados por las empresas para fabricar bienes destinados al mercado interno o a la exportación.
Desde la perspectiva empresarial, el aumento de las importaciones intermedias es compatible con una mayor actividad en plantas manufactureras. Una empresa exportadora que recibe más pedidos suele comprar más componentes, materias primas y partes en el exterior. Sin embargo, la estadística no permite concluir por sí sola cuánto de esos insumos terminó incorporado en productos exportados y cuánto se destinó a otros usos.
Las compras de bienes de capital alcanzaron 5,018 millones de dólares, un aumento anual de 6.9 por ciento. Es un avance positivo para la inversión productiva, aunque mucho menor que el de las importaciones intermedias. La diferencia sugiere que agosto estuvo marcado más por la reposición o ampliación de insumos para operar que por un salto generalizado en la adquisición de maquinaria y equipo.
Las importaciones de bienes de consumo sumaron 9,132 millones de dólares, 8.9 por ciento más. El crecimiento fue menor al observado en los bienes intermedios, lo que permite una lectura mixta: el superávit no parece derivar principalmente de un desplome de las compras de los hogares, pero tampoco muestra una aceleración equivalente a la de la demanda industrial.
El petróleo dejó de ser el centro del resultado
Las exportaciones petroleras fueron de 1,582 millones de dólares en agosto, integradas por 827 millones de petróleo crudo y 754 millones de otros productos petroleros. El monto total cayó 2.8 por ciento anual. Aunque el precio promedio de la mezcla mexicana fue de 75.98 dólares por barril, el volumen exportado de crudo bajó a 0.351 millones de barriles diarios, frente a 0.510 millones en julio y 0.594 millones en agosto de 2025.
El dato confirma el menor peso relativo del petróleo en la balanza mexicana. En enero-agosto, las manufacturas representaron 92.1 por ciento del valor de las exportaciones, mientras los bienes petroleros aportaron 2.6 por ciento. Para el sector empresarial, esto refuerza la importancia de las cadenas industriales y logísticas frente a la evolución de los ingresos petroleros.
Un superávit acumulado que todavía debe leerse con prudencia
Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones sumaron 549,398 millones de dólares, 29.3 por ciento más que en el mismo lapso del año anterior. Las importaciones alcanzaron 539,537 millones, con un incremento de 26.8 por ciento. La diferencia produjo un superávit acumulado de 9,860 millones de dólares, que contrasta con el déficit de 913 millones registrado en los primeros ocho meses de 2025.
El resultado mejora la posición externa de México, pero no equivale automáticamente a un crecimiento equilibrado. La expansión exportadora está muy concentrada en Estados Unidos y en manufacturas no automotrices de alto crecimiento; al mismo tiempo, la inversión en bienes de capital avanza con menor intensidad que las compras de insumos. El seguimiento de los próximos meses será clave para saber si agosto marca una tendencia duradera o si refleja una combinación puntual de pedidos, inventarios y condiciones favorables en algunas cadenas.
Para las empresas mexicanas, especialmente las pymes industriales, la señal más útil no está únicamente en el superávit de 605 millones de dólares. Está en identificar qué proveedores están capturando el aumento de la demanda eléctrica, electrónica y metalúrgica, qué tan sostenible es la dependencia del mercado estadunidense y si el crecimiento de las importaciones intermedias se convierte en más producción, inversión y empleo dentro del país.
Fuentes consultadas
- INEGI, información oportuna de comercio exterior de agosto de 2026, publicada el 28 de septiembre de 2026.
- Banco de México, Reporte Analítico de Información Oportuna de Comercio Exterior, con datos del SAT, la Secretaría de Economía, Banco de México e INEGI.
- La Jornada, reporte sobre el desempeño de las exportaciones manufactureras, 28 de septiembre de 2026.
