Los analistas del sector privado en México ajustaron al alza sus expectativas de crecimiento económico para 2026, en un contexto de menor presión inflacionaria y estabilidad relativa del peso frente al dólar.

Según la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, realizada por el Banco de México entre el 19 y el 27 de julio, la estimación de crecimiento del Producto Interno Bruto subió a 1.20%, desde el 1.10% registrado en las dos encuestas previas. La consulta reunió las proyecciones de 42 grupos de análisis, tanto nacionales como extranjeros.

En materia de precios, los especialistas prevén que la inflación general cierre el año en 4.0%, una revisión a la baja frente al 4.20% estimado anteriormente. El componente subyacente seguiría una trayectoria similar, ubicándose también en 4.0 por ciento, lo que colocaría a ambos indicadores dentro del rango objetivo fijado por el banco central.

Respecto a la política monetaria, la expectativa para la tasa de referencia se mantuvo sin cambios en 6.50% hacia el cierre de 2026 y de 2027, lo que sugiere que Banxico continuará con una postura cautelosa ante el panorama externo, particularmente frente a los movimientos de la Reserva Federal de Estados Unidos.

En cuanto al tipo de cambio, los analistas contemplan que el peso mexicano cierre 2026 en 17.88 unidades por dólar, un nivel similar al proyectado el mes anterior. Para 2027, la previsión se ajustó levemente a 18.45 pesos por dólar, desde los 18.50 esperados en junio.

Este ajuste al alza en las proyecciones de crecimiento coincide con otros pronósticos del sector financiero. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha señalado que la economía mexicana podría crecer al menos 1.5% durante el año, mientras que instituciones como BBVA México han sido incluso más optimistas, con estimaciones cercanas al 1.8 por ciento.

Para empresarios y tomadores de decisiones, estas revisiones al alza —aunque modestas— representan una señal de mayor certidumbre en el entorno macroeconómico, en momentos en que el comercio bilateral con Estados Unidos continúa siendo el principal motor de la actividad productiva del país.

Por Editor

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